Me he quemado con el sol, ¿qué puedo hacer?

Me he quemado con el sol, ¿qué puedo hacer?

En verano es muy habitual llegar a la noche con rojeces en la piel debido a la exposición solar, y nos asaltan ciertas dudas sobre la forma de actuar. ¿Qué le ocurre a mi piel cuando se quema por el sol? ¿Por qué es peligroso quemarse? ¿Qué puedo hacer para cuidarla? Todo ello os lo contamos en el post de hoy, en el que además os hablaremos de un remedio ‘mágico’: el hipérico.

Ante una quemadura de sol, los tejidos de las capas superiores de la piel quedan dañados, y según la intensidad de la exposición a los rayos UV y la circunstancia de la propia piel (de su memoria), el daño puede llegar a las capas más internas modificando la estructura del ADN de nuestras células. Es importante pues evitar este tipo de daño solar, como os comentamos hace unas semanas en este otro post. Pero cuando ocurre hay que actuar de inmediato para que la piel se calme y se regenere.

La piel quemada se enrojece y pasa por un proceso doloroso de inflamación que puede durar unos días. Si la quemadura es grave además pueden salir ampollas. En general, la piel pierde elasticidad, se reseca y se descama si no llega a recibir la hidratación necesaria, por eso es importante aplicar productos apropiados y beber mucha agua, además de protegernos de nuevas exposiciones al sol.

Podemos aplicar gasas o toallas de agua fría sobre la piel dolorida para calmar la inflamación y reducir el calor que produce, y aplicar de forma suave una crema o gel hidratante que consiga, además de rehidratar la piel, calmarla y reducir la inflamación. Hay que tener mucho cuidado para no friccionar mucho la piel ya que aumentaría la inflamación y tardaría más en recuperarse, también hay que evitar rascarse aunque la quemadura escueza o pique. En caso de tener ampollas hay que ir con cuidado de no explotarlas.

Un producto muy apropiado para aplicar ante estas quemaduras es el Bálsamo reparador de hipérico, una fórmula muy nutritiva con efectos antiinflamatorios, calmantes, y regenerantes, que al tener textura oleosa se extiende fácilmente sobre la piel sin provocar fricción. Suaviza la piel, alivia el dolor y potencia su proceso regenerativo, manteniéndola hidratada y evitando la descamación, que la piel se pele. Su ventaja frente a otros tipos de after sun es su capacidad nutritiva y su triple función, ya que los otros productos suelen ser emulsiones muy ligeras que se quedan cortas de hidratación o que no ofrecen la capacidad hidratante y curativa a la vez. Hay que tener en cuenta que esta planta es fotosensible, por lo que no debemos exponer la piel tratada al sol por doble motivo: para no incrementar la quemadura y para evitar la aparición de manchas.

El hipérico es una planta medicinal que se ha usado en nuestro entorno rural durante siglos para reparar las pieles dañadas: quemaduras, picaduras, eccemas, psoriasis, heridas... También es conocida como hierba de San Juan porque su recolección coincide con esas fechas, a finales de junio. Por ello, la cultura popular le otorga propiedades mágicas llamándola también la hierba mágica o hierba de la felicidad, ya que además combate la depresión y restaura el ánimo.  Como bálsamo post sol actúa como magia prodigiosa, realmente, devolviendo la salud a la piel de una forma rápida y natural.


Publicado el : 09/07/2019 10:30:00