Las ventajas de la compra a granel


Las ventajas de la compra a granel

Las ventajas de la compra a granel

Todos tenemos asociada la compra a granel con el pasado, con un mercado antiguo alejado de las grandes tecnologías de que disponemos ahora. Y en realidad es una vuelta a lo natural, a disfrutar el momento de la compra con todos los sentidos: vemos los alimentos, los olemos, los tocamos y, en muchas ocasiones, hasta los saboreamos si el dependiente nos invita a ello. Además, es una alternativa sostenible frente al creciente consumo de envases plásticos, que nuestro planeta ya no es capaz de procesar.

El mercado nos presenta los alimentos en bandejas, envoltorios individuales, en botellas de un solo uso, en envases que poder meter al microondas, todo en pos de la comodidad del consumidor, que ahorra tiempo y esfuerzo a la hora de realizar la compra y de preparar su alimentación diaria. Pero esa comodidad tiene un alto coste medioambiental e incluso nutricional que invierte la balanza y convierte la ventaja en inconveniente. De hecho, según la Directiva 2015/720 de la Unión Europea, desde enero de este año todos los comercios deben cobrar entre 3 y 30 céntimos por cada bolsa de plástico que entreguen, quedando al margen las bolsas para venta a granel. Es una medida muy limitada pero que va marcando nuevas pautas tanto en los comercios como en los consumidores.

La compra a granel es por tanto una opción de consumo responsable que se está poniendo de nuevo en auge por los muchos beneficios que ofrece. 

Reducimos la cantidad de envases que se desechan a diario y que se van acumulando en vertederos o, lo que es peor, en el entorno natural. A finales de año Naciones Unidas alertaba del daño que sufren los ecosistemas de los océanos, como podemos ver en este completo artículo de la BBC, que ya de por sí nos daría para todo un post. La situación del planeta es crítica, y cada envase que evitemos es un pequeño gesto que cuenta. Comprando a granel podemos llevar nuestros propios envases para rellenar o bolsas grandes de tela.

– Podemos comprar las cantidades que realmente necesitamos, por muy pequeñas que sean. De esta manera disfrutamos de una alimentación más fresca, gastamos menos y evitamos tirar comida que se estropea por no consumirla a tiempo. Para una persona que vive sola, por ejemplo, es una gran solución y todo un ahorro.

 Vemos lo que compramos, lo cual también contribuye a disfrutar de una mayor calidad en nuestra alimentación y a tirar menos comida. En muchos envases de frutas y verduras podemos encontrar elementos escondidos que no están tan lozanos y frescos como los visibles. Comprando a granel siempre podremos visualizar la calidad y estado del producto.

– Comemos más sano, ya que los productos que venden a granel suelen ser alimentos sin procesar, sin ingredientes añadidos innecesariamente y que dañan nuestra salud, como los conservantes o el aporte extra de azúcar en muchos alimentos.

– Los productores ahorran costes al eliminar el proceso de envasado y simplificando la logística para llegar al consumidor. Esto puede llegar a suponer un abaratamiento en el coste final del producto, dependiendo del productor. También puede significar para el pequeño agricultor poder vender realmente su producto, algo que igual no podría conseguir si tuviera que afrontar el coste del envasado.

– Apoyamos al comercio local en la mayoría de las ocasiones, dado que los productos más habituales en la venta a granel proceden de cultivo agrícola de la zona. Comprar a productores locales significa ayudar a este sector tan dañado por las grandes superficies, además de reducir costes de transporte y por tanto emisiones al medio ambiente.

Encontraremos venta a granel en las tradicionales plazas de abastos, en los mercadillos callejeros semanales, en tiendas especializadas, en ultramarinos de barrio e incluso, dependiendo del producto, en algunos supermercados y grandes superficies. Es más sencillo comprar al peso ciertos alimentos como las frutas, verduras, legumbres, pastas, encurtidos, harinas, carne, pescado... Otros ámbitos son más complejos, como los productos de limpieza del hogar. En este sentido los productores cuentan con mayor dificultad para hacer llegar el producto al usuario, pero sí existen comercios a los que acudir con tu propio envase a rellenar el detergente, el suavizante o el limpiacristales.

¿Cómo localizar este tipo de comercios de venta a granel? Pues dando un beneficioso paseo por nuestra localidad o también navegando en Internet, donde siempre contamos con espíritus altruistas que comparten su estilo de vida eco y que nos facilitan enormemente el trabajo. Es el caso de Patricia y Fernando, del blog Vivir sin plástico, que han elaborado un mapa de tiendas a granel que han ido localizando tantos ellos mismos como sus seguidores. En este caso además, y por su compromiso por una vida sin plástico, todos los lugares que mencionan venden a granel sin usar bolsas para pesar o llevar la compra a casa ni ningún otro tipo de envase plástico.

Hay quien opinará que se trata de una tendencia o de una moda pasajera, pero en realidad este tipo de compra da respuesta a una auténtica necesidad para un colectivo en aumento que busca un estilo de vida saludable y sostenible, en el cual nos incluimos el equipo MATARRANIA.

Publicado el : 16/02/2018 16:20:00