La importancia del autocuidado personal

La importancia del autocuidado personal

Hablamos de autocuidado pero quizá no conocemos el alcance real de esta palabra. ¿Cómo concibes el autocuidado? ¿Qué acciones tomas para conseguir un bienestar general? No solo consiste en una alimentación sana y equilibrada, un poco de ejercicio físico o en tomar un par de medidas contra el estrés diario, hay mucho más allá si queremos realizar un autocuidado consciente que nos proporcione un bienestar completo.

La abstracción en la que vivimos, por la que nos movemos de forma casi autómata, nos impide a veces cubrir nuestras necesidades más básicas porque ni siquiera somos conscientes de que están ahí. ¿Te has parado a pensar lo que tardas en cubrir tus necesidades cuando el cuerpo te las plantea? ¿Cuánto tiempo tardas en beber ese vaso de agua o en ir al baño? Tu cuerpo es lo primero, sin su fortaleza no podrás atender nada del exterior, por lo que atender esas peticiones tan básicas ya es una forma de cuidarse.

¿Qué es el autocuidado?

El autocuidado fue definido por primera vez por Dorothea Orem, una enfermera que lo describe como un fenómeno activo en el que la persona utiliza la razón para comprender su estado de salud. Es decir, un gesto de consciencia hacia uno mismo, de analizarse, observarse, de cuidarse y, por tanto, quererse.

El autocuidado es diálogo y comprensión con uno mismo, viviendo en presente y siendo conscientes de cada acto que realizamos, evaluando si nuestro bienestar se beneficia o no con él. Es dedicarnos tiempo y saber reconocer nuestras necesidades físicas, mentales y emocionales, y además, una vez identificadas, realizar las acciones necesarias para cubrirlas.

El concepto arranca muy vinculado a la salud, ya que por desgracia es principalmente cuando tenemos problemas de salud cuando nos damos cuenta de que no estamos cubriendo nuestras necesidades de forma correcta. Pero nuestro ser necesita nuestra atención en todos sus ámbitos (cuerpo, mente, espíritu), y no duda en emitir alertas para que miremos hacia dentro y prioricemos en nuestro día a día el cuidarnos un poco más.

Ventajas de practicar el autocuidado

- Cuidarnos a nosotros mismos, de primeras, ya es un gesto de auto conocimiento, es asumir que somos los responsables de nuestro propio bienestar. Esta toma de consciencia es un primer gesto de reconocimiento y amor propio. Si nos vemos, nos valoramos y nos cuidamos emitimos un reflejo al exterior más afianzado/asegurado/reforzado.

- Se refuerza la autoestima y, con ella, nuestros niveles de bienestar y felicidad.

- Refuerza y mejora la relación de pareja, ya que al querernos y cuidarnos más a nosotros mismos nos permitirá querer y cuidar mejor a nuestra pareja, y en general a todas las personas de nuestro entorno.

- Invita a afrontar la vida con optimismo, ya que el realizar acciones que nos agradan eleva nuestro ánimo y promueve los pensamientos positivos.

- Por lo general, una persona que practica el autocuidado tiende a ser mucho más productiva y eficiente, ya que su ser se siente atendido y es capaz de estar más centrado en el resto de actividades. 

- Es una poderosa herramienta de crecimiento personal, el verdadero comienzo de cualquier proceso, evolución o coaching que se afronte en este sentido.

- Mejora notablemente nuestra calidad de vida y proporciona un bienestar íntegro, y en cuanto al ámbito de la salud, estar pendientes de nosotros ayudará a prevenir enfermedades o a recuperarnos de ellas más rápidamente.

Cómo introducir el autocuidado en la rutina diaria

La falta de tiempo no es motivo para no practicar el autocuidado, ya que hay muchos pequeños gestos que podemos incorporar en nuestro día a día que no suponen mayor inversión de tiempo, sino más consciencia en su realización. Y en cuanto a actividades de mayor envergadura, el truco está en encontrar algo que realmente disfrutemos y que se ajuste a nuestra vida y valores.

Asimismo, hay varios tipos de autocuidado, por lo que la forma de introducirlas dependerá de cada ámbito.

Autocuidado físico

El vinculado a nuestro cuerpo físico y a nuestra salud, y que parte de una alimentación sana, ajustada a nuestras circunstancias, y de una actividad física constante.

  • Atiende tus necesidades básicas en cuanto las sientas y puedas realizarlas.
  • Cocina, al menos una vez a la semana, algo que realmente te apetezca.
  • Acuéstate un día un poco más temprano, e intentar dormir las horas necesarias (casi todo puede esperar a mañana).
  • Practica deporte por muy ligero que sea. Un buen paseo siendo consciente de la participación de nuestro cuerpo es un gran ejercicio.
  • Si no tienes una actividad deportiva frecuente, prueba una nueva disciplina. Igual encuentras el deporte que te motiva y hace que no te cueste practicarlo.
  • Cuida tu piel con cariño y dedicación. Dale los mejores alimentos, como nuestra cosmética bio, y masajéala siendo consciente de ese gesto de mimo y cuidado personal.

Autocuidado mental

Consiste en ejercitar nuestra mente, en estimular el pensamiento crítico, la creatividad y el intelecto.

  • Lee un libro que te guste.
  • Escucha un podcast sobre algo nuevo, que te haga pensar.
  • Haz algún ejercicio de entrenamiento de la mente: un pasatiempos, un puzzle, un rompecabezas.
  • Da rienda suelta a tu creatividad: escribe, dibuja, haz una manualidad, toca un instrumento...
  • Altera tu rutina diaria en pequeños detalles para hacer trabajar a la mente: coge una ruta diferente en tu camino, cambia tu menú, intercambia el orden de acciones cotidianas...
  • Aprende algo nuevo, ya sea una información o una actividad.

Autocuidado emocional

A nivel emocional, nos cuidamos cuando prestamos atención a nuestras emociones, somos conscientes de ella y las asumimos, siendo totalmente honestos sin dejarnos presionar por normas sociales o por lo que puedan opinar los demás. Es un ejercicio introspectivo con nosotros mismos, sin más testigos.

  • Cuando sientas una emoción párate a pensar en ella, reconócela e intenta descubrir su origen, para evitarla si no te hace sentir bien o para poder repetirla si es todo lo contrario.
  • No rechaces sentimientos aunque sean negativos, ya que es saludable aceptar el llanto, la tristeza, la rabia, la ira… Debes ubicarlos, trabajar en su causa y superarlos.
  • No juzgues tus emociones, no son buenas o malas, son simplemente tuyas y forman parte de ti. Si no te hacen sentir bien, simplemente trabaja para cambiarlas.
  • Procura tu risa diaria a través de fuentes que sabes que te la generan (películas, vídeos, personas, libros…), es una emoción curativa y balsámica que mejora todo tu ser.
  • Escribe un diario totalmente honesto con tu sentir, podrás descubrir patrones y, sobre todo, comprenderte mejor a ti mismo.
  • Si no escribes, al menos dedica unos instantes a pensar en ti, en tu día al comenzar o al finalizar, a cómo te sientes.
  • Si te sientes abrumado o superado por tus emociones no dudes en buscar ayuda en un profesional, atender esa necesidad es una forma importante de cuidarse.

Autocuidado espiritual

Es una forma de conectar contigo mismo, con tus valores y con lo que realmente te importa, más allá de la condición física o emocional. 

  • Practica con asiduidad la meditación o atención plena.
  • Conecta con la naturaleza y recréate en la belleza que nos rodea, y en que formas parte de ella.
  • Inicia un diario de agradecimiento en el que reflejes cada día las cosas por las que te sientes agradecido. Como comentamos hace poco en el blog, practicar la gratitud es un ejercicio con muchos beneficios para nuestro bienestar.
  • Analiza tu forma de expresarte, ya sea verbal, mental o físicamente. Busca que sea siempre positiva, las malas expresiones te hacen más daño a ti que a nadie. 
  • Busca afirmaciones o mantras que acompañen a tus propósitos y eleven tu espíritu.
  • Asiste a un servicio espiritual, ya sea religioso, humanístico o una clase de yoga.

Sin confusiones, el autocuidado no es...

- No es una obligación, sino una elección personal y que debemos disfrutar. Si nos sentimos forzados a ello será un castigo más que una ventaja.

- El autocuidado es algo que suma, no que resta. Debe aportarnos energía/salud/felicidad y no quitárnosla.

- No es un acto egoísta, es una necesidad primordial y un acto de generosidad para con nosotros, que además facilitará una relación más saludable con el entorno.

- No es una forma de que nos vean mejor, esa no debe ser la motivación. Simplemente el aceptarnos y valorarnos como somos fortalecerá nuestra imagen al exterior, pero como una consecuencia de nuestro amor propio, no como principal objetivo.

- No es una tendencia que debo hacer para estar al día, es ser honesto con uno mismo y ver en qué medida puedo sentirme mejor y preservar mi bienestar. 

Publicado el : 18/02/2020 11:00:00

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