Tendencias en cosmética natural: RAW, Slow y Km0

 

MATARRANIA es un proyecto con una doble vocación: dar valor a las antiguas fórmulas para el cuidado de la piel e innovar y marcar tendencia en la cosmética natural y ecológica. Por eso, queremos defender también nuevos conceptos que, de hecho, reclaman las antiguas formas de vivir y sentir. Muchos de nuestros productos son RAW y de Km 0.

COSMÉTICA CRUDA: RAW COSMETICS

Es un término anglosajón, RAW cosmetics, que se ha adaptado a la cosmética desde la tendencia de la Alimentación cruda. En la cosmética cruda, sus ingredientes no han estado sometidos a elevadas temperaturas, por lo que contienen un máximo de componentes en estado puro y, por lo tanto, su eficacia es mayor. No se superan en su fabricación los 40 grados de temperatura, y es una forma de asegurar que todos los antioxidantes, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales se mantienen en sus ingredientes, los cuales ayudan a hidratar, nutrir y revitalizar todo tipo de pieles.

En MATARRANIA utilizamos muchos ingredientes RAW: todos los aceites vegetales vírgenes de nuestros cosméticos son de presión en frío: el de oliva, almendras, avellanas, rosa mosqueta, sésamo y girasol. Además, los principios activos vegetales también se obtienen por maceración en frío, sin aportación de calor. Así, todos los componentes beneficiosos de las plantas pasan intactos a los aceites, dando como resultado cosméticos plenamente naturales, muy puros y muy efectivos.

Todos los aceites hidratantes corporales bio y de tratamiento de MATARRANIA son RAW (se indica así en la etiqueta y en cada ficha de producto) porque en su elaboración no se utiliza calor. En las cremas tipo bálsamo, en cambio, sí se somete la mezcla al calor para derretir la cera virgen y que ésta emulsione con el resto de ingredientes, por eso no reciben la definición de RAW.

COSMÉTICA LENTA: INGREDIENTES DE KM 0

“No tengas prisa, disfruta del placer de cuidarte, es tu momento… Y hazlo de la forma lo más natural posible, con ingredientes de la tierra, cercanos y afines a ti". Éste es uno de los pilares de la filosofía de MATARRANIA, cosmética de lenta pero efectiva absorción y eficaces resultados,con materias primas vegetales puras, no sintetizadas ni aisladas en laboratorios, y lo más cercanas posibles. La cultura mediterránea de las poderosas plantas aromáticas silvestres y el uso de los más genuinos aceites vegetales, van a darnos las claves para sentir la piel bella y sana, de forma natural, de verdad.

MATARRANIA es Slow-Cosmética por tres motivos:

En el proceso de elaboración, se siguen las pautas ancestrales de obtención y conservación de principios activos de las plantas: la maceración en aceite de oliva.  Recogemos las plantas silvestres mediterráneas (no cultivamos ninguna) en su mejor momento. Después, como antaño, las maceramos con el aceite de oliva durante 7, 21 o 40 días, en envases de cristal protegidos de la luz solar, según las antiguas fórmulas populares. Así, calmadas, en lenta infusión, las plantas traspasan sus beneficiosas propiedades al aceite de oliva.

La aplicación de nuestros cosméticos requiere de tiempo y consciencia del cuidado personal. La alta concentración de aceite de oliva de las formulaciones hace que los bálsamos y aceites de MATARRANIA sean de lenta absorción. Requieren de un suave masaje que ayude a penetrar en nuestra piel, y que nos ofrece a la vez el tiempo y la consciencia necesarias para entender que es nuestro momento de cuidado personal, un mimo, un regalo de bienestar y salud desde la naturaleza. Los deliciosos, puros e intensos aromas silvestres que desprende nuestra gama son la guinda a la protección y cuidado intensivo que necesita la piel de forma natural.

Más del 85% de los ingredientes de MATARRANIA son de Km 0, es decir, que han sido obtenidos a menos de 100km de distancia. Los aceites vegetales, las plantas silvestres mediterráneas, los aceites esenciales… son cercanos. Su transporte hasta nuestro laboratorio ha tenido un impacto mínimo en el medio ambiente, y en su elaboración se han apoyado a los agricultores y las pequeñas empresas y cooperativas que forman el importante tejido rural de nuestras tierras. Más allá de las ciudades está el campo, y del campo vienen los recursos que se necesitan para atender las necesidades urbanas. El respeto y el apoyo a esta realidad es fundamental en nuestros tiempos.