Cómo cambiar el pañal a mi bebé de manera ecológica

Cómo cambiar el pañal a mi bebé de manera ecológica

Cómo cambiar el pañal a mi bebé de manera ecológica

Cuidar a nuestro bebé recién nacido siguiendo un criterio ecológico y sostenible es una elección totalmente viable hoy día, y aporta muchos más beneficios que desventajas. La elección del pañal es el aspecto clave, ya que es el artículo de higiene más indispensable y que más consumimos, especialmente en los primeros años de vida en que se suceden continuamente los cambios de pañal.

El uso de pañales desechables supondría consumir unos 4.000 pañales durante los dos primeros años de vida del niño, con un alto coste medioambiental. Los pañales desechables están elaborados con celulosa, extraída de la tala de árboles, y componentes plásticos como el polipropileno, polietileno, elásticos y adhesivos. Estos elementos pueden tardar cientos de años en descomponerse, y mientras tanto se acumulan en los vertederos suponiendo un alto riesgo medioambiental.

La alternativa a estos pañales son los pañales ecológicos de tela, pero no precisamente aquellos que utilizaban nuestras abuelas. El diseño de este tipo de pañales ha evolucionado favorablemente hasta ofrecernos pañales de tela cómodos, higiénicos, fácilmente lavables y con un menor coste económico y ambiental. Se componen básicamente de un cobertor (parte exterior), generalmente algodón o cáñamo por ser tejidos suaves y naturales; y de un absorbente (parte interior) que pueden ser de tela o incluso de componentes biodegradables que desechar tras cada uso.

Dependiendo de los hábitos de lavado y la estructura de cada familia, con unos 10-20 pañales ecológicos podrían cubrirse las necesidades de esos dos años. También depende de si los escoges de modo unitalla o ajustables. Estos últimos permiten su adaptación a cada talla gracias a un sistema de cierre, que pueden ser velcro, corchetes o botones. Si bien el desembolso inicial es importante, el coste económico final es mucho menor que utilizando los pañales desechables. Este post de Crianza Natural te puede resultar de gran ayuda a la hora de dar este paso.

Pero no solo en la elección del pañal podemos tomar decisiones con criterio sostenible. Los productos o rituales de limpieza del culito del bebé también pueden ser respetuosos con la piel y con el medio ambiente. Las toallitas desechables generan otro gasto económico importante y otro alto coste medioambiental, ya que no son biodegradables. Además, muchas marcas suelen presentar en su composición sustancias potencialmente tóxicas para la salud o que pueden irritar la piel del bebé, como siliconas, parabenos, conservantes y fragancias sintéticas añadidas. La opción más saludable y sostenible es sin duda utilizar una esponja natural con un poco de agua tibia para eliminar la suciedad sobre la piel, y luego secar con una toalla de algodón, que si además es sostenible y elaborada en España con materia prima local pues mucho mejor. Es el caso de las creaciones de Cotó Roig que recomendamos totalmente.

En la crema para el cambio de pañal también podemos recurrir a productos bio que protejan eficazmente la piel y también al medio ambiente con su forma de elaboración natural y artesanal. La piel del recién nacido es especialmente sensible y es importante cuidarla con solo con ingredientes naturales que no alteren su equilibrio y que puedan ser eficaces en casos de irritación. El bálsamo Culito sano 100% bio de MATARRANIA protege la piel del bebé nutriéndola en profundidad y creando una película protectora no oclusiva que mantiene esa hidratación por más tiempo, dejando que la piel respire y se regenere.

La composición del bálsamo incluye ingredientes altamente emolientes que calman y suavizan la piel irritada, como los aceites vegetales de oliva, girasol, almendras y sésamo. Además, los extractos silvestres ecológicos de caléndula e hipérico son dos elementos fundamentales para el cuidado de la piel sensible o irritada:

- La caléndula ayuda a mejorar leves afecciones de la piel como dermatitis, eczemas o irritaciones, reduciendo la inflamación, calmando el dolor y estimulando la regeneración y recuperación de la piel. Estas propiedades se deben a la presencia en las cabezuelas florales de calendulósidos y calendulina, dos principios amargos con propiedades antiinflamatorias.

- Por su parte, el hipérico o hierba de San Juan es quizá menos conocido pero igualmente eficaz en su función de reparación de la piel dañada. Posee altas cualidades astringentes, cicatrizantes, antisépticas y antibacterianas, por lo que es muy recomendable en el tratamiento de heridas, quemaduras, escoceduras y picaduras de mosquitos.

El bálsamo Culito sano de MATARRANIA tiene un 100% de ingredientes certificados ecológicos. No contiene fragancias ni aceites esenciales que puedan irritar la sensible piel del bebé. Es conveniente aplicarla tras cada cambio de pañal, sobre la piel limpia y seca. La presencia de hipérico implica que la piel no debe ser expuesta al sol, debido a la fotosensibilidad de esta planta. Se presenta en envase de 30 ml y tiene un precio de 15,35€.

Publicado el : 03/04/2018 09:00:00